El apretón de manos,
pero con pruebas.
Evidencia con validez legal para los acuerdos del día a día — sin abogados, sin papeleo, sin suscripciones innecesarias.
Un acuerdo verbal o un PDF escaneado
Sin prueba escrita
Los términos viven en la memoria — o en un correo que nadie encuentra seis meses después.
Riesgo de fraude
Firmas falsificadas, suplantación de identidad y documentos con fecha alterada son casi imposibles de detectar.
Disputas sin evidencia
Si algo sale mal, no hay nada que presentar ante un juez o una plataforma.
Un acuerdo que un juez puede verificar
Firma digital
Cada firma queda unida criptográficamente a los bytes exactos del documento revisado.
Sellado de tiempo
Cada paso — envío, aceptación, firma — se registra con un sello de tiempo y un hash.
Verificación de identidad opcional
KYC con coincidencia facial para acuerdos importantes.
Custodia 5 años
Almacenamiento seguro en la UE durante cinco años, con anclaje blockchain opcional.
La mayoría de las disputas no empiezan por mala fe — empiezan porque no hay registro.
Democratizar las garantías probatorias.
Los tribunales, los bancos y las grandes plataformas siempre han tenido acceso a pruebas. El resto se ha quedado con un apretón de manos. SACO lleva el mismo rigor probatorio — hashes, sellos de tiempo, identidad — a las transacciones que las personas reales realmente hacen.